5 de mayo de 2013

San Nico esquina con Apodaca


He creado unos monstruos sin siquiera intentarlo, pero dejen explico la situación.

Si has leído este blog desde hace tiempo (o me conoces, que es normalmente lo que sucede, no tengo muchas visitas de desconocidos, snif) estarás familiarizado que hablo mucho sobre cerveza, pues, por mi otro blog In Cervesio Felicitas así por las Sesiones Cerveceras que hacemos cada mes que son básicamente catas de cheve, aunque mi vendetta personal hace que me moleste de sobremanera decirles catas (y degustaciones también ¡DEGUSTAME ESTA!) pero eso no es el tema de hoy, primero quiero presumirles que ya llevamos un año haciendo mes con mes estas catas con llenos totales y cada vez más #beerlievers fomentando el consumo responsable y la buena cultura cervecera.

Lo impresionante es que no esperaba que fuera así de hit entre las masas y el viernes nos dimos cuenta que ya estábamos llegando a sonar a donde antes no sonábamos, aunque sigamos hablando de un pequeño nicho como lo es la cerveza de micro producción.

El viernes llegó un amigo a la casa que tenía varios meses sin ver, abrimos una cerveza para convivir y charlamos de mil y un cosas que los amigos suelen hablar cuando tienen mucho tiempo sin verse. Durante la plática me menciona que yo ya era una diva y no sé qué chingados, pensaba yo que lo decía porque casi no nos vemos (pero en mi defensa es que la novia de ese cabrón no lo deja salir con nosotros) pero ya empieza a platicarme su historia (que nada tiene que ver con diva, pero es un pobre diablo que su fuerte no es el léxico)

Resulta que él estaba echando unas cervezas con sus vecinos, nada fuera de lo normal, Tecate Light, Indio, Carta Blanca, pero que después llega un chavo de su mismo grupo de amigos pero les empieza a decir lo siguiente:

- ¿Qué es eso que están tomando? Eso sabe a miados, es puro mugrero, si los viera el Mr. Moustache le daría cáncer en los ojos.
- ¿De que estas hablando? ¿Quién es ese cabrón? 
- Es que fui a una cata de cervezas de los In Cervesios y probé unas cosas impresionantes, bien sabrosas pura calidad, no ese mugrero que están tomando

Mi amigo solo paro la oreja y supo inmediatamente que hablaba de nosotros y se hizo pendejo (porque le da vergüenza decir que nos conoce, snif) pero si le preguntó que si me conocía a mí, a Eslem Torres, a lo que el chavo presuntuoso le contesto que no.

Es chistoso, porque este ejemplo me hace pensar o que algo estoy haciendo mal o que tomo mi discurso de la manera equivocada ya que yo no juzgo a nadie por lo que toma, los juzgo por otras cosas, pero por tomar Tecate Light no. Lo chistoso es que ese amigo que lo escuchó bien le pudo haber dicho “si, yo lo conozco, y hasta me he tomado Indio y Carta Blanca con él” pero al parecer no le quiso romper sus ilusiones.

Lo peor del caso es que tampoco me supo decir a cuál de las sesiones fue (tuve 3 en el mes de Abril) así que ni idea quien haya sido el chavo.

¿La moraleja? Shit is gettin’ real, nah, hablando en serio, la moraleja es, chavos, no le peguen a la mamada.

Nos estamos leyendo
Eslem Torres

1 de mayo de 2013

Sundressofilia


Debo confesar una rara y extraña enfermedad que tengo, sin duda alguna generada por los transgénicos del imperio, se llama Sundressofilia y es un mal reconocido por el instituto mexicano de psiquiatría, en serio, pueden buscarlo.

Consiste en que me apendejo completamente con una mujer que usa un sundress de esos tan comunes en verano. No sé qué me causa pero les juro que se me truena el hámster y me hace completamente inútil por lo que no puedo interactuar con una mujer con un vestido de estas características. Esto, junto a los cocteles de pulpo, es la razón por las cuales el calor me gusta mucho.

Si una mujer me quiere traer peor que si me dieran toloache pues es eso, sundresses.

Las últimas semanas han estado llenas de trabajo, a pesar de que no tengo empleo. Es chistoso, cuando deje mi trabajo pensaba que iba a estar un poco más relajado, suave y con muy buen humor, lamentable es darme cuenta que, pues no, ando más irritable, susceptible y molesto que de costumbre. Bien me decía mi abuelo si quieres arruinar el hobby hazlo tu trabajo, pero al menos no te va a molestar levantarte por las mañanas todos los días, el viejo era muy sabio.

Cuando me siento así me gusta escribir post para este blog, porque ahora veo a La vida es un cliché como mi hobby, junto a trastear con Arduino y Processing. A veces también cocino, pero no me gusta cocinar para mí sólo y como ya estoy de vuelta a la soltería pues no tengo a quien cocinarle… bueno a mi roommate, pero eso sería muy gay.

Regresando a mi toloache, estoy seguro que me voy a volver loco en San Diego durante el verano. Las cervecerías, el Comic Con y pasear por el USS Midway es lo de menos ¡GRINGAS DE MORAL LAXA EN VESTIDOS DE VERANO! Eso debería ser suficiente.

28 de abril de 2013

Odio mi súper poder



Si me leen en Twitter (@eslemTG) como espero lo hacen habrán visto que dije estaba trabajando con mi roommate en un web comic llamado La liga de personas comunes con súper poderes nada sobrenaturales que prácticamente es nuestra vida al día a día (originalmente se llamaba How I Met My Roommate pero ya saben, sería tener poca imaginación y originalmente iban a ser sketches pero, ya saben, hueva).

Nosotros tenemos la teoría que TODOS tenemos ese súper poder nada sobrenatural pero no nos percatamos de ello hasta que alguien mas te lo hace notar, de hecho la historia de cómo descubrimos el de Leos es buenísima, su súper poder nada sobrenatural es medir las distancias en costo de taxi ¡INCLUYENDO TARIFA NOCTURNA!. El mío supuestamente es el súper poder de ser un bombón no importa la situación, en otras palabras soy demasiada buena persona y eso es un problema, a veces la gente abusa de mi nobleza.

El caso que ya me colmó fue ayer por la noche, venía de ver el clásico regio con mi familia (y por verlo me refiero a estar haciendo unos trabajos en la sala mientras todos veían el juego) y la nueva mascota de la cuadra que por ahora llamaremos solovino se esperó a que metiera el carro a la cochera y se quedó haciendo guardia en la puerta, supongo yo que olería la carne que traía de taco para llevar pero me dice mi mamá ¿no le vas a dar un pedazo? Mira, te está hablando, a lo mejor quiere agua, se me hace que no le han dado agua, pobrecito y demás discurso que me quebró y terminé dándole una jugosa costilla, unas salchichas y su platote lleno de agua fresca (y de garrafon, que tampoco es bestia para darle de la llave).

¡PUTA MADRE! Ahora no me voy a quitar ese perro de encima. Pero es que eso de tener mascotas yo también y ver lo malditamente lindos que son los perros me sensibiliza y me doblega.

A la chingada, odio mi súper poder, ya no lo quiero... se aceptan cambios y pago diferencia.