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23 de febrero de 2014

cartas de amor y otros suvenires.

Aparentemente tengo una fijación por los cofres, es de esas cosas que no notas hasta que las notas pero una vez que las notas no puedes dejar de notarlas. Por más que trackeo esto llego a la conclusión de que fue por mi abuela, que tenía muchos cofres donde guardaba, pues, muchas cosas (recuerdo uno en lo particular lleno de monedas viejas y que cuando iba a visitarla de niño me engañaba que era un cofre del tesoro que se encontró y que por eso no trabajaba) de los cuales conservo dos que me regalo antes de que falleciera.  


No les había puesto la suficiente atención a estos detalles hasta hace unos pocos días que hablando con mi mamá sobre cosas adultas (como que nos faltaban chocolates y nieve en el refrigerador) salió el tema de un cofre que tengo en la sala.  

Aparentemente aun de niño, cuando venía a visitar a mi abuela, me ponía a jugar con sus cofres que usaba para esconder mis juguetes o piezas de LEGO como parte de mis juegos y mi abuela mejor opto por regalarme los dos con los que tenía más apego, uno en lo particular es muy bonito, muy adornado, muy chapado a la antigua y en mi particular gusto se ve muy kitsch pero ese soy yo. 


Cuando mi abuela me lo regalo se sentó conmigo y me empezó a explicar que, en unos años, cuando empezara con las novias y las amiguitas, estas suelen dar cartas de amor y mechones de cabello para que su enamorado las conserve y que ella quería que usara dicho cofre para guardarlos con cariño, me dijo "guarde todas las cartas mijo, cada piedra por la que te tropieces va a ser una historia, buena o mala, usualmente mala, pero te va a ir definiendo para que estés seguro de cual es el tipo de mujer para ti" Yo, un niño de 7 años, no'mas le decía que sí a todo, yo lo único que quería era jugar con mi cofre. 


Ahora, después de varios años sin mi abuela y otros tantos más con el cofre puedo decir que no he guardado ninguna carta de amorsh ni mechones de pelo, seguramente mi abuela se habría decepcionado que ahora los mensajes de amor se mandan por whatsapp y muchas veces solo dicen "¿un quicky?" aunque creo que lo que mas le habría decepcionado sería que uso su cofre para guardar las Lujito Card del Sierra Madre Brewing Co. que vamos coleccionando mi roommate y yo.  


La verdad es que no me gustaría coleccionar cartas, mucho menos mechones de cabello, me gusta guardar historias y anécdotas, muchas terminan siendo escritas, rara vez compartidas y un pequeño pero significante bonche termina siendo escrito a mano en alguna libreta y luego se pierde, al fin de cuentas, como los recuerdos que son.  


Nos estamos leyendo 
Eslem Torres

18 de octubre de 2013

Muros de tabla roca

Hay un par de películas que aunque sé que son malas son gustos culposos, entre ellas está Talladega Nights: The Ballad of Ricky Bobby, alguno de mis chistes básicos están inspirados en esta película, como la caminata francesa que no tiene absolutamente nada de homosexual.

If you’re not first, you’re last fueron las palabras que hicieron que Ricky Bobby se volviera el piloto de NASCAR mas afamado de todos los tiempos, una frase que su padre borracho le dice en algún momento de su infancia y que tomo como lema personal. Después el padre le dice que no mame, que esa pinche frase la dijo drogado y que no tiene ningún sentido, el mundo de Ricky se desplomó.

Hay historias con las que vas creciendo durante tu vida que se van volviendo el motor o la inspiración para tus decisiones, momentos claves que se te quedan grabados y se vuelven cimiento para la persona que terminarás siendo después. En mi caso suelen ser historias de mis familiares lo que solían hacerme ruido sobre que quería y como quería ser, mucho de mi personalidad se lo debo a eso, sobre todo a lo que conlleva a mi forma de ser en las relaciones es por mucho que veía en casa. Digo, no es por quererme vender pero esa onda de ser excesivamente entregado (a veces creo que en exceso) a mi pareja es por cómo veía en mi casa a mis padres desviviéndose el uno por el otro y que ellos a mi edad ya estaban por irse a vivir juntos como la pareja que terminarían siendo a veces me pega en el orgullo de que pues, yo no he hecho mucho a mis 23 años.

Pero una cosa son las historias como se cuentan y otras a como son, y cuando vas escuchando e indagando en la forma en que debieron de haber sido contadas y no como se prefieren contar es cuando vas viendo que esos cimientos sobre los que estas construido no son más que de material de mentiritas, como las casas gringas.

Se vive mucho mejor en la ignorancia, en eso estoy completamente de acuerdo.

Nos estamos leyendo
Eslem Torres

18 de agosto de 2013

No soy un sucio hippie cualquiera

Hemos visto hasta el cansancio cientos (si no es que miles) de imágenes en Facebook, Twitter y Google+ (nocierto, nadie usa G+) sobre perros callejeros, sobre cómo les echan comida con clavos para matarlos, o de gente que los trata mal o videos de señoras abandonando perros en la calle y, ya sabe, las redes explotan en indignación y mensajes de odio, que de eso se trata la internet, enviar mensajes de odio por supuesto.

Yo no soy tan extremista ni me doy golpes de pecho en esto de la protección y derechos de los animales y demás chiflazones de moda que se agarran la chaviza hoy en día, pero si me da cosita eso de los perros en la calle, entre muchas otras cosas.

Hace tiempo escribí aquí mismo sobre el solovino que estaba afuera de mi casa haciendo guardia y que le terminé dando agua y comida. Después creo esto no lo platiqué en el blog pero me topé con un perro chiquito, parecía cachorro, que se fue a vivir a una construcción a un par de casas de la mía, lo bañamos, rapamos y alimentamos unos días hasta que le encontramos a donde mandarlo. Fuera de esos actos esporádicos no soy de esos que hacen mucho por los animales ajenos como yo sé muchos de ustedes lo hacen con sus RT y compartir imágenes en Facebook (con los míos tengo para entretenerme, encargarme de más animales me cuesta tiempo y dinero) pero yo no soy de esos golpes de pechos que abundan mucho ahora gracias a las redes sociales.

Pero ya estoy cansándome de los perros callejeros, eso es cierto. Si me da tristeza ver animales en la calle, sufriendo porque una pinche familia huevona le compro un perro a su niña chiflada que estaba chingue y chingue que quería un perro porque pensaba que era un juguete, y luego se lo compraron pero la señora fodonga no lo quiso porque se dio cuenta que no era un peluche y se zurra y se mea por toda la casa, entonces lo tiran a la calle ¡PERO ESPERA! No está solo, así que ese perro se cruza con otro perro y empiezan a salir crías y crías y crías y se llenan las calles. Digo, ya si van a hacer la pinche maldad de sacar al perro a la calle mínimo tenga la pinche humanidad de castrarlo.

Yo si estoy en favor de la crianza de perros, pero los de verdad, los que la gente no les gusta porque venden caros sus perros, y no esa crianza culera donde venden barato a los perros pero no sabes ni que te están dando, ni de dónde vienen, ni como los tratan.

Esto sonara muy chairo, lo sé, pero la verdad tampoco me gusta clavarme mucho en esa idea, la verdadera razón por la que ya me molestan los perros callejeros es que en las últimas semanas durante la noche empiezan a rondar unas putas hordas de canes abandonados por mi calle y los perros de mis vecinos que son unos putos nocturnos no paran de ladrar toda la noche. Si, la mía también hace su escándalo, pero ya sabe que si salgo con la shancla se puede esperar lo peor y se aplaca ¡PERO LOS OTROS PUTOS NO TENGO CONTROL! Entonces se ha vuelto incomodo dormir por las noches.

Lo sé, soy un pinche desalmado y me voy al infierno, pero al menos soy sincero perras.

Nos estamos leyendo
Eslem Torres

8 de febrero de 2013

Folkin’ Around

Mientras pasaban las vacaciones navideñas (de las cuales los estudihambres universitarios gozamos un mes y medio, pero como asalariado que soy también, sólo pude pelear una semana, snif) fui a visitar a una prima que vive fuera, un viaje que se volvió el Road Trip of Awesome que documenté, al menos un capítulo, en mi otro blog. Como iba a ser algunas horas de camino y yo no pensaba manejar llevé conmigo un libro para hacerme compañía, claro, además de la Nexus 7 cargada con infinidad de artículos en Pocket por eso de si no tenía internets y youtubes de fuerza.

Obviamente, si voy a ir a otra ciudad… en otro estado… de otro país… lo menos que quiero es estar encerrado en un departamento leyendo cosas que bien podría leer en mi casa ¿pero saben? Tengo una forma muy curiosa de disfrutar mis vacaciones pues yo lo que busco en esos días de asueto es escaparme de la ciudad donde vivo, donde siempre estoy e imaginar, aunque sea por unos días, el what if? Pensar seriamente en ¿Qué sería de mí si viviera aquí?

Nunca he sido de esas personas que le gusta tirar billetes en el gabacho, mi condición de hombre e ingeniero me hace ser práctico por lo que ir de shooping como está estipulado en los clichés regiomontanos no va conmigo. Haciendo un lado el ir a la frontera por cerveza, chocolates, pistolas NERF y demás chacharas que uno ordena por internet, no me causa ni encanto ni atractivo eso de las compras. Sin embargo al ir más hacia el norte, a una ciudad de verdad, es una obligación aprovecharlo de otra manera, no solo con compras y esas regiomontaneses.

Siguiendo con el tema principal, el libro y el momento. Mis tres mejores amigos durante ese viaje fueron el Coffee Bean en The Domain, la aplicación de Mapas en mi RAZR y por supuesto el libro Makers: The New Industrial Revolution de Chris Anderson, un libro obligado para todo aquel que está al pendiente de las nuevas tecnologías y el futuro de la industria manufacturera.

Entiendo cuando me topo con gente que me crítica mucho el que disfrute ir a alguna plaza, sentarme en una cafetería (que la primera vez que fui al Starbucks en Austin va junto a una historia divertidísima que algún día platicaré), ponerme a leer y observar a la gente ¿por qué dedicarle tiempo a algo tan genérico al salir de vacaciones? Me gusta pensar, me gusta estar solo y plantearme escenarios, adelantarme a los problemas y pensar en los What If? Para que, si sucediera, saber cómo reaccionar. My, myself & I somos el trío perfecto en mis viajes. Ver gente pasar e imaginar su historia, pensar en que estaría haciendo yo sí, en lugar de ser vacacionista, fuera lugareño, que si tuviera las herramientas como una maquina CNC, cortadoras láseres e impresoras 3D ¿estaría haciendo lo que la tendencia lleva a la manufactura actual?

Todos esos proyectos que maquino en mi cabeza y se quedan solo como bits ¿pasarían a ser átomos también? Tendría lugar el sueño y/o posibilidad de no ser otro simple ingeniero de oficina y pasar a trabajar con las manos en algo que bien podría ser útil. Tengo ese problema, si no veo que estoy haciendo útil siento que pierdo mí tiempo ¿pero que no es eso parte de una carrera profesional? ¿Qué tu trabajo genere para el dueño tres veces más de lo que te paga? El sueño de los estudiantes de ingeniería en Monterrey es ser los emprendedores del futuro, pero es un engaño, esa palabra tan prostituida en la última década vende ahora una falsa esperanza a los jóvenes haciéndolos creer que emprendedor es ser muy trabajador, ser un workaholic que trabaja 12 horas o más diarias y aun llevándose más chamba a su casa. Lejos quedaron atrás los días de los Francisco Sada, Isaac Garza, José Calderón y José Muguerza.

En estos días, en esta ciudad, donde el Ron es malo y la gente ladrona, ser emprendedor significa trabajar para una de esas grandes empresas que levantó alguno de los fundadores de esta ciudad.

Es una verdadera tristeza, sobre todo para mí que estoy en esa etapa de recién terminar tus estudios de licenciatura y empezar a nadar entre los tiburones ya que yo no tengo ese sueño, jamás lo tuve, será que venir del sur¹ me hace tener otro tipo de mentalidad alejada del estereotipo de vida de aquí, pero eso también tiene sus inconvenientes, incluyendo el que mi facultad precisamente te prepara para eso, para ser el empleado que trabaja en la empresa cuyos dueños ni siquiera saben que existes. Pero eres bien trabajador y sacas los jales y eso es el sueño y por lo tanto eres un emprendedor. Por eso me he metido mucho en la onda del apoya a tu empresa local, ve a la tiendita de Doña Mary y no al OXXO, ve a los restaurantes locales, no a las cadenas americanas y demás sueños guajiros de ver el long tail en todos lados. Creo que no puedo dejar esa parte de rojillo revoltoso que tanto se cargan en mi familia.

Xavier Roberts es un ejemplo de que ser un estudiante universitario, del área que quieras, no te limita a poder producir una idea lo suficientemente atractiva para volverlo un hit, en su caso fueron los Cabbage Patch Kids, hitaso en los 80’s con sus muñecos que precisamente diseño cuando estudiaba artes y estamos hablando de la época pre internet, antes de Etsy y Kickstarter. Cuando la gente vivía como los animales al parecer.

Tengo esa serie de sentimientos agridulces, por un lado esa frustración de no poder hacer el algo más por eso de que tengo que trabajar al estilo regiomontano para poder sacar billetes, no puedo arriesgarme tan fácilmente a esa aventura emprendedora sin tener un colchón que respalde la caída, menos ahorita y esa es la gran limitación del joven que no es acaudalado. Hace años lo escribí aquel que diga que el que no arriesga no gana es porque, en realidad, no tiene mucho que perder. Ahorita es la mejor época para ser el emprendedor, el diseñador, el creador de cualquier cosa, vemos como el mercado va evolucionando y la gente busca opciones que cumplan sus necesidades, ya no el adaptar su necesidad a lo que encuentra ¿Simplemente el hecho de poder elegir la configuración de la computadora que quieres comprar directamente en la página del fabricante no es un ejemplo del cambio a la personalización? ¿Te imaginas en un futuro donde TÚ, un padre o madre de familia, no tenga que batallar buscando el muñeco que tanto te pide tu niño? ¿Un futuro donde solo tendrías que comprar un archivo digital el cual imprimirías en la maquina 3D que está arriba de tu escritorio y así evitar esa lucha con otros padres por el último muñeco del Capitán Hammer que está en el Toys’R’Us? O mejor aún ¿dibujar el juguete que tú mismo hijo está imaginando y hacerle un regalo aún más personal? Eso señores es un futuro posible y aunque suene lejano ¿Qué no lo era también el imprimir tus propias fotos en casa haya en los años 80’s?

Regresando al punto inicial, me gusta pasear solo y sumirme en mis pensamientos. Ya había pasado algún tiempo que no lo volvía a hacer, aunque de ser justo, tampoco tenía la necesidad ya que compartía todas esas ideas con alguien más que me escuchaba y daba retroalimentación, razón número uno por la cual también deje mucho el bloggear en esta página.  Ahora digamos que me volví un ente que al parecer desapareció y lo único que me queda es regresar a esta bitácora la cual seguiré, por lo pronto, llenando de bits.

Ahora que lo pienso, ese road trip of awesome desencadeno muchas ideas que tenía en la cabeza, el tener tiempo suficiente como para ser egoísta y solo pensar en mi ayudo a que encontrara respuestas a preguntas que aún no me hacía. Preguntas que tuvieron que ser contestadas en el transcurso del primer mes del año, preguntas cuyas respuestas esperaba aunque eso no quiera decir que me gustaran.

Ñañaras me da pensar en el futuro, eso siempre lo he dicho y peor aun pensando en que está llegando el tiempo en el cual jamás he pensado, que jamás me he detenido a planear y que me da un pavor que lo haga, en unos meses, si no empiezo a planear algo a largo plazo, voy a estar viviendo al día, teniendo solo fe y eso no me gusta. Tal vez mis planes se arruinan, se cancelan o no suceden, pero es algo a lo que me aferro y se va volviendo mi Beatriz, la Beatriz que me hace pararme cada mañana y seguir adelante. El problema es que en este momento me siento como un ente olvidado, como si nunca hubiera estado ahí, un día estás y al otro pareciera que nunca lo estuviste y de eso pensaba que iba a tratar este post.

O tal vez este post nunca trató sobre nada y solo es un poco de historias con un mensaje oculto detrás. Solo tal vez

4 de febrero de 2013

Beatriz

Cuando estaba en la preparatoria llevaba clase de historia del arte con un profesor que prácticamente me cambio la vida y es una de las razones por las cuales se creó este monstruo que conocemos hoy en día llamado Eslem. El punto es que en esa clase conocí la historia de Dante y Beatriz, esa historia de la musa perfecta y al igual que el escritor, me obsesione, me obsesione tanto en la idea de encontrar mi propia Beatriz.

Una de las cosas que más me obsesionaban de la historia era que realmente jamás supimos si Beatriz en verdad existió, si fue una persona en realidad, fue un personaje que el mismo se inventó o era solo una metáfora que usaba para referirse a cualquier otra cosa y/o persona. Jamás lo sabremos.

Mi obsesión por encontrar a mi Beatriz es tanta que tengo un draft de una historia que nunca termine que, precisamente, se llama así, Buscando a Beatriz, la cual está inspirada en un capítulo que me pasó en la universidad, una ocasión muy random donde crucé las únicas palabras que alguna vez cruce con la que fue (y me atrevería a decir es) el amor platónico de mi etapa universitaria. Absurdamente creía que ese era mi momento dantesco el cual me inspiraría a escribir el próximo best seller que me inmortalizaría. Evidentemente no pasó o ya estaría nadando sobre billetes.

Los últimos días he estado pensando mucho, demasiado.

Sigo buscándola pero entendí que mi Beatriz no necesariamente es una princesa de carne y hueso, mi princesa puede ser cualquier cosa, es eso que me hace despertar por la mañana, es mi motivación, es la motivación que me hace querer saltar de la cama, enfundarme en mis típicas camisas de cuadros y decir hey tu faqin Lunes, me haces los mandados.

Esa es mi princesa, esa es mi Beatriz… y la voy a seguir buscando.

O tal vez ya la encontré, pero aun no era momento de inmortalizar la historia.

15 de agosto de 2012

No veo claro

No veo la razón por la cual estén enterados, a menos que sean amigos cercanos, pero hace unos días cumplí un año con mi novia (si, UN AÑO, yo sé que mis antiguos blogs y personalidad no te da la idea que sea una persona de compromisos así, pero lo soy y punto). Si soy un bombón. Durante este tiempo, por supuesto, ha salido la ya clásica platica sobre el “si llegamos a 5 años y no nos casamos te demando por pérdida de tiempo”, obviamente, mientras jugamos y jocoseamos un poco. Es, creo, la amenaza de moda desde que se hizo ley.

Siempre que estamos en esta plática (que, tampoco es frecuente) yo respondo con mi fatality “pues si no veo claro contigo a los 4 años y medio yo le hago al Houdini y me escapo de la situación. Un completo y verdadero caballero, por supuesto.

Hubo una metáfora muy buena usada por ella y que genero este post.  Veamos el noviazgo como una pintura. En serio, imaginémoslo así, nada tiene que ver con que la domadora sea artista.

Cuando uno le entra al pincelazo (mas no al brochazo gordo) al inicio hay mucha pasión, mucha dedicación, pasas días pensando en que harás, como lo harás y dedicas tu tiempo al 100% para esa pintura que estás haciendo. Conforme pasan los días este rush de emoción va decreciendo, vas dejando pasar unos días sin ponerle atención pero te agarras de vez en vez a seguir pintando con frenesí, sin embargo ya no es la misma emoción que al inicio.

Pasan los meses y tienes que encontrar de nuevo esa chispa que te despierte el interés para apasionarte de nuevo y dedicarle todo tu tiempo a esa pintura en especial y no distraerte con tus otras obras en proyecto. Hay que conservar esa emoción y hacerla crecer de nuevo.

Al final, si no llegas a ver con claridad a donde quieres llegar con esa obra, si no logras recuperar esa emoción por estar con ella, por dedicarle tu tiempo, por hacerla realmente tuya, si no pasa eso querido lector, terminaras descartando esa pintura, haciéndola a un lado porque, de plano, no pudiste seguir trabajando en ella.

Esto no quiere decir que en un futuro puedas regresar a ella, igual y recuperar eso perdido y terminar la obra de forma magnífica, aunque también podrías descartarla para siempre y olvidarte de ella. Igual y prenderle fuego y arrojarla al rio.

Pensándolo bien ¿verdad que tenemos razón?

El noviazgo es una pintura en proceso.

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Eslem Torres

10 de noviembre de 2011

No siempre es necesario

Últimamente ciertas circunstancias me han pedido comparar a mi novia actual con las anteriores, no porque yo lo piense seguido, de hecho nunca lo hago, pero me di cuenta de algo curiosón que quería compartir.

Las comparaciones en general son una gran herramienta para tomar decisiones ¿Qué escuela es mejor que cual? ¿Qué camión tomar para llegar más rápido? ¿Elegir cerveza o vino? Necesitas una escala, exacta o muy burda, pero al final una forma de medir las cosas y luego compararlas y así evidentemente tomar “la mejor decisión”.

Ahora, en estos días salió el tema de “oye, quiero que me enseñes fotos de tus antiguas novias” a lo cual evidentemente me rehusé ¿Por qué habría de hacer eso? Digo, no gano ni pierdo nada y de hecho se me hace algo incomodo, ahora, yo si conozco a dos ex de mi novia actual pero por pura y mera casualidad y destino, no porque yo quisiera que me los enseñara, de hecho una de mis reglas de oro es no preocuparme por las parejas pasadas pues evidentemente no soy el primero y tal vez no sea el último, así que ¿para qué preocuparme? Pero desafortunadamente yo si puedo ponerle cara al personaje lo cual, la verdad, no es lo mas cómodo y agradable del mundo.

En otra ocasión me pidió una comparación con respecto a X tema, lo cual volví a rehusarme a contestar y les voy a decir por qué:

Quieras o no en algún momento te cruza por tu cabeza “la anterior estaba más buena” o “nombre si fulana estuviera como la nueva cállate me hubiera quedado ahí” y cosas así, eso es muy natural, el problema es cuando tienes eso todo el mendigo día en tu cabeza y te pasas comparando peras con manzanas. Todas tienen lo suyo, sino jamás hubiera andad con ellas en un principio, que compartan cualidades por el Efecto d Derbez (nota pendiente) es común, pero jamás vas a encontrar dos iguales, ni siendo gemelas (been there, do that) así que alguna comparación va a salir.

Lo que no se me hace justo es lo que les dije en el párrafo anterior, estarlas comparando constantemente y peor aun que se lo digas a tu pareja actual ¿Por qué? Supongamos que tu novia anterior estaba muchísimo más guapa, órale que chido pero ¿Qué ganas con decirle a tu pareja actual “oye pos la neta fulanita estaba más guapa”? Absolutamente nada, probablemente unas cachetadas y que te hagan un pancho. Ahora pongámoslo al revés, que le digas “Nombre mi amor, tu lo mueves y lo bates mucho mejor que mi ex” aquí caemos en un viejo juego mental, puede creerte o puede que piense que lo dices para quedar bien. El problema aquí es que no le estas dando su lugar a tu ex pareja, es, quieras o no, una forma de hablar mal de ella ¿y por qué chingados tendrías que andar haciéndolo? La verdad no es muy caballeroso de tu parte, por mas mal o bien que hayan terminado también merece su lugarcito y su respeto, aunque la muy perra te haya aventado una copa de vino en un restaurante y dejándote a merced de las miradas de los demás comensales ¡Si bitch te estoy hablando a ti!

A lo que voy es que las comparaciones te ayudan mucho a tomar decisiones cierto, pero no te pongas a hacerlas a medio camino para tomar una elección. Es natural pensar de vez en cuando en “si Juana lo moviera como lo bate María uffffffffff” pero que no se haga costumbre y mucho menos lo andes gritando a todos los vientos, no es algo muy caballeroso de tu parte y aquí el único que queda mal eres tú.

Y por cierto, puede hacerse ver que esto pasa solo con los hombres por como lo escribí, pero no se hagan pendejas ustedes son iguales o hasta peores ¿saben por qué? Porque ustedes las mujeres hablan de TODO con sus amigas y no me digan que no, no se atrevan a decirme que no.

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Eslem Torres Eriksson

18 de agosto de 2011

El Aferrado Me Dicen

Como muchas personas odio Hotmail, principalmente por la cantidad de SPAM que llega y la poca seriedad de los correos (ningún mail que me llegue de un vaquero_sexy69@hotmail.com puede ser tomado enserio verdad), sin embargo tengo mi cuenta desde que empecé en esto del internet hace ya unos 10 años. En aquel entonces no me importaba mucho el correo en sí, sino el famoso Messenger para poder chatear con amiguitos y familiares lejanos, eran otros tiempos.

Mucho tiempo después ya le encontré la utilidad al correo electrónico, cuando quería registrarme a algún sitio o foro tenían que mandarme una activación por ese medio, después paso mucho tiempo para darle otro sentido más útil.

Claro, con el tiempo migre a Gmail para usarlo como mi correo personal (donde está prohibido el SPAM, el que lo envía queda baneado) para tratar asuntos más serios, como enviar propuestas de trabajo, desarrollo de proyectos y claro viborear gente, por lo que mi cuenta de correo en Hotmail no la checo frecuentemente, de hecho pasan unos dos o tres meses cada vez que veo mis correos en ese sitio.

Hoy precisamente estaba checándola y borrando correos basura, o sea todo lo nuevo que tenia sin revisar. Después de casi 1200 correos di con aquellos que nunca borre, los que se fueron quedando porque era un chiste muy bueno, fotos de mis fans en posiciones y ropa sugestiva o correos de amigos con algo que decirme (claro, hablo de la época Pre-Facebook y los INBOX). Lo curioso es que encontré unos que no tenía ni la más remota idea que seguían ahí, de gente que en su tiempo fue bastante importante para mí y que ahora, digamos, han ido desapareciendo de mi vida ordinaria.

Había mucho material ahí para mi biógrafo, pero mejor decidí borrar todo, absolutamente todo. El punto es que lo que alguna vez llegue a sentir por todas esas personas (amistad, cariño, amor) ya no existe, ya no está, las razones son distintas pero el fin fue el mismo. El detalle fue que me costó mucho trabajo eliminarlos, los leía, los volvía a leer, los meditaba, etcétera, etcétera. ¿Por qué me negaba a borrarlos? Creo porque una parte de mi extraña esa época, una cuando yo era una persona completamente diferente, añoro ese tiempo del Eslem inmaduro e irresponsable, el que no tenía que preocuparse mucho por el futuro porque, en teoría, tenía ya todo arreglado. Si hace 5 años me hubieran dicho como estaría ahora no les creería y pensaría que me están tomando el pelo.

Y eso fue todo, me di cuenta que aun me aferraba a ciertos recuerdos que aun me atormentan, la decisión que nunca tome, el paso que nunca di, la pregunta que nunca hice. Desafortunadamente es muy tarde para pensar en el hubiera, pero afortunadamente por no haber hecho todo eso es que ahora estoy donde estoy y creo que esa ha sido la mejor decisión que he tomado en mi corta vida.

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Eslem Torres Eriksson

26 de junio de 2011

¿Cómo Sabes Que Ya Son Novios?

El viernes platicaba con una amiga que me comento que ella todavía era de las mujeres que espera que el chavo llegue y le diga “¿quieres ser mi novia?” así como antes, a lo que yo jugaba diciéndole que también ha de querer que el chavo le escriba una carta avisándole de sus intenciones de cortejarla, digo si vamos a hacer las cosas a lo old school hay que hacer bien verdad.

Yo le dije que en mi punto de vista eso ya es anticuado, aunque es esencial porque vas a llegar a un punto donde no sabes si, de hecho, ya son novios o siguen en el proceso de “nos estamos conociendo” ¿apoco no? Y es bien pinche porque no sabes si puedes seguirte viendo con otro jalecillo.

Yo alguna vez hace ya bastantito tiempo (más del que me gustaría admitir) pase por esa situación (si, el Doc. también ha tenido relaciones formales, pero las cuento con una mano) y un buen amigo me dio un gran consejo, el cual después me di cuenta que lo saco de una serie de televisión, sin embargo dio en el clavo, entonces ¿Cómo saber que ya estás en una relación formal? Aquí las tres reglas para que estés seguro que NO estás ya bajo el dominio del látigo, los cuales de hecho, son las mismas reglas de los Gremlins así que primero recordémoslas mientras las describimos.

21 de junio de 2011

No String Attached

Muchos estamos en una etapa que las relaciones formales no son nuestra prioridad, siendo justos no queremos compromisos porque no saben mantenerlos aun (yo sí, pero me he decidido a vivir como ustedes, más que nada para entenderlos). Tenemos de todo, los clásicos “me quiero enfocar en mi carrera” y los “yo solo quiero ir de flor en flor a ver que pesco” o lo mas irreales como “la verdad es que no tengo ningún interés en las demás personas” pasando por el carismático “la verdad es que soy codo y no quiero gastar dinero en andarle pichando cosas a una chava la cual no me va a aflojar”. De que los hay los hay.

Me venía a la mente como puedes decirle a una chava de una forma educada, caballerosa y correcta que no la quieres para novia y solo la buscas para que te de cariños, no saben cómo le di vueltas a la cabeza a este tema hace ya varios meses sin embargo no se me ocurría algo que valiera la pena, hasta que entrenando en el gym me golpeé la cabeza y llego a mí la solución. Todo es mejor cantando.

Entonces ¿Qué canción usarías? Lo generalice en 3, aquí los tipos:

5 de junio de 2011

Te Agradezco Mujer, Porque Ahora Soy Menos Pendejo

Nos pasa algo bien curioso, quieras o no siempre te intentas adaptar a una persona cuando esta te trae loquito, no es lo correcto tal vez pensaran algunos, pero nos pasa. Ya con el tiempo uno va sacando su yo de verdad, pero mientras tanto somos muy condescendientes, al menos con esas personas, si te vale un reverendo pepino, no te va a importar modificar tus actitudes con ella. Exactamente les pasa lo mismo a las mujeres pero hay una gran diferencia entre ambos géneros que va de la mano con este punto. Sigamos leyendo.

Todos tenemos gustos culposos y también alguna que otra vez se nos sale un comportamiento ridículo, aun estando con una persona que te gusta cañón, pero cuando eres hombre tienes que cuidar mucho esos detalles. Las mujeres también lo cometen, también pueden verse bien bobas haciendo algunas payasadas y piensas por un momento “damn, la estoy cagando con esta chava” pero eso no importa, porque, en la mente del hombre esta dominando un pensamiento muy importante, que bloquea esa actitud “ridícula” y es el que prácticamente rige nuestra forma de pensar “me la quiero comer, me la quiero comer, me la quiero comer” y niéguenmelo, a ver quién se atreve.

Síganme la idea, cuando un hombre hace algo ridículo o vergonzoso en la presencia de una mujer, la parte sexual de esta se apaga inmediatamente. Por ejemplo estas en un antro y ves a este chavo súper goooooaperrimo pero de repente vez que se para, y se pone a hacer el paso del robot y tu como mujer, tu naturaleza te hace presionar el freno de emergencia. Los hombres no somos así, somos capaces de despreciar esa información y concentrarnos en nuestra meta. Así que cuando una chava hace eso uno piensa “eso es ridículo, pero enfócate muchacho enfócate en las bubis”. Grrrrr.

Aprender cómo NO avergonzar a tu pareja o a tu cita no es algo que aprendes de la noche a la mañana,  es una curva de aprendizaje que toma su tiempo dominar y aquí es donde los hombres somos bendecidos por la “buena voluntad” de las mujeres, ya que nos hacen saber, cuando nos estamos comportando de una manera inmadura y pendeja. Aunque ustedes podrían creer que yo soy bien awesome y nunca lo necesite, si tengo a varias personas que agradecerles por un mejor comportamiento social, pero no quiero hablar del tema, al menos aquí y menos ahora.

El problema es que los hombres no somos lo suficientemente amables como para regresar el favor, porque nada de lo que ellas hagan o digan va a detenernos de intentar ligar con ustedes. “¿Te gusta coleccionar peluches en forma de corazón? Que interesante cuéntame más, ¿Tu grupo favorito son  los Jonas Brothers? Si, tienen buen ritmo ¿Solo has leído cuatro libros en tu vida y todos los ha escrito Stephenie Meyer? Espera un momento, mesero ¿me puede traer otro mezcal extra fuerte por favor?”

Ups, creo que estoy revelando de más. Seguramente más de una va a ir con su novio y le va a preguntar “amor ¿soy ñoña y aburrida cuando hablo todo el día de libros de vampiros que brillan con el sol?” y seguramente el te va a contestar “por supuesto que no, ese Eslem es un pendejo, no le hagas caso” mientras que en su mente está pensando “me la quiero comer, me la quiero comer, me la quiero comer”. Sorry pero sabemos que es verdad.

Nos estamos leyendo
Eslem Torres Eriksson

1 de junio de 2011

La Prueba de la Tauromaquia

Hay muchos test de esos que ustedes hacen de revista para pubertas para saber si “¿es el hombre de tu vida?” “¿te está poniendo el cuerno?” “¿a tu novio se le antoja tu mamá?” y cosas así, pero esos ya sabemos están truqueados, no hay forma de saber esas cosas con un par de preguntas, mucho menos saber si tu novi@ actual es tu media naranja o es tu vino gran reserva, pero he creado (espero) un método aun más exacto para saber si las personas son compatibles, mucho más exacto aun que el si le gustan los perros o los gatos y lo he llamado La Prueba de la Tauromaquia (patente pendiente).

Sabemos de pruebas como la de las aceitunas (si a tu novia le gustan y tu no las soportas se complementan), la de las mascotas (si tu eres una persona que prefieres perro, no eres compatible con alguien que prefiera gatos) y la del haiga (si tu novi@ se le sale a diario más de 5 de estos, finge tu muerte y no la vuelvas a ver), pero les aseguro que la mía cierra mucho más las posibilidades ya que estas antes mencionadas tienen mucho margen de error (pero enserio si tu novi@ abusa del haiga, huye).

16 de mayo de 2011

El (D)Efecto FIME

Y bueno, yo quería que ustedes decidieran que iba a escribir para esta ocasión pero como nadie me hizo caso más que Yuki, pues, el decidió por ustedes. La verdad espero que alguien me mande a chingar mi madre por escribir esto, porque entonces sabré que logre mi objetivo.

Hace unos dos meses si mal lo recuerdo hubo una invitación a iniciar el llamado Efecto FIME, que no es más que juntar un chingazo de gente dentro del pasillo central y cuando alguien pase por en medio de este tumulto, gritarle, chiflarle y vaya, hacer relajo. Es bastante entretenido, sobre todo cuando fue espontaneo. Afortunadamente a mi me toco vivir el original que fue un día que estaba lloviendo a cantaros y todos se refugiaban en el pasillo, así que como somos los osos pues no podíamos dejar pasar la oportunidad de hacer historia.  Esta segunda ocasión se origino porque alguien vio los videos de aquella épica ocasión y quiso repetirlo, que por cierto, no salió en lo absoluto como se esperaba (pinche SAFIME amargados).

Pero no, yo no quiero hablar de ese Efecto FIME, sino del otro Efecto FIME, aquel que también me gustaría llamar gracias al acertado comentario de un amigo, el Defecto FIME. A todo se acostumbra uno, menos a no comer ya verán.

Todos los que estamos familiarizados a la UANL ya sea en la licenciatura o desde preparatoria, sabemos que mi honorable y queridísima facultad tiene una fama bastante característica, bueno tiene varias pero en especial me refiero a que la población de mujeres dentro de ella es casi nula y que las que están ahí, vaya, son feas. Por los que no sabían eso, bueno ahora ya lo saben. Y no empecemos a discutir que si si, que si no, que si hay chavas guapas, que todas están bien feas porque eso ya es gusto de cada quien. Pero si debemos admitir TODOS que en comparación a los hombres la población es bastante reducida.

5 de mayo de 2011

La Prueba de Kubrick

Hace unos días un amigo comentaba que su novia le dijo “hay un chavo en la escuela que me está tirando la onda, pero no te preocupes” y el ya estaba haciendo plan para que cabezas rodaran a lo que llegue el siempre puntero Dr. Eriksson a calmar las ansias de sangre.

No conozco a su novia (que de hecho es paisana) pero me sonaba a una vieja técnica que se frecuentan algunas mujeres y nada más porque soy un pinche mamón la voy a compartir para que tanto mi amigo que no quiero quemar pero fue uno que le robaron el coche hace como tres semanas como todos los demás, aprendamos una valiosa lección.

De antemano advierto, ya estoy viendo hay uno que otro comentario de alguna chava diciendo “es mentira, nosotras no hacemos eso” y puede que tengan razón, tal vez no lo hacen conscientemente, ya es un reflejo natural ¿apoco nosotros los hombres decimos las técnicas para poner cuernos sin que las mujeres se den cuenta? Verdad que no. Bueno es que la verdad no la hay, siempre se dan cuenta.

Una característica de Stanley Kubrick es que solía grabar la misma escena muchísimas veces porque era un obsesionado con la perfección. Dice una anécdota en El resplandor Stanley grabo una escena tantas veces solo para que Jack Nicholson mostrara en su rostro un verdadero gesto de desesperación, aunque la escena había quedado perfecta desde las primeras tomas. Y esta anécdota es la razón por la cual bautice esta prueba en honor del director.

Verán, a veces los hombres somos muy impulsivos y un solo comentario nos cambia nuestra forma de comportarnos sin más ni más, así como cuando las mujeres andan en sus días, solo que nosotros no tenemos esos cambios una vez al mes.

Esta prueba consiste en eso, hacer un inception y meterte una idea, para ver cómo cambia tu comportamiento, llevarte al límite para probar que tanta presión soportas. Es una técnica peligrosa, como pueden encontrar que si eres el hombre adecuado para ellas, como pueden tocarte una fibra que no deberían haber sacado a relucir por algún trauma que tengas ahí guardado de tiempo atrás.

Clásico, te meten la idea de que otro chavo les anda tirando la onda para comprobar ciertamente si eres del tipo celoso, del tranquilo, del confiado, del impulsivo, del sobre protector y la lista sigue y sigue. El problema es que uno muchas de las veces cae en el juego y ahí vamos de pendejotes.

Hay muchas pruebas que pueden hacer las mujeres, están desde las suaves diciéndote que le caes bien a su mamá (a mí en lo personal me da un pavor grandísimo caerle bien a las mamás de las que me quiero ligar) a cosas ya muy fuertes y peligrosas como un “hace una semana que no me baja y yo soy muy regular” chiiiiiiiiiiiiiin. Esa que le aplicaron a mi amigo, la verdad se me hace de las más viejas del libro, la menos efectiva y en exceso choteada.

Mi único consejo es, aprende a leer a tu pareja. ¿Fácil? En lo absoluto, pero ya sabiendo cómo QUIERE ella que te comporte puedes anticiparte a su jugada y precaver la situación. Recuerden que no hay mejor espontaneidad que la que se practica.

Ahora, el peor error que puedes hacer es querer aplicarle el mismo juego. ¿Vas a ir a enseñarle a Clemente Jack a hacer verduras? ¿No verdad? Entonces no, no es prudente hacerlo. Las mujeres pueden ser pésimas para manejar pero en juegos mentales si nos chingan por experiencia.

Nos Estamos Leyendo
Eslem Torres Eriksson

5 de abril de 2011

La Estela de tu Perfume

Tenía mucha necesidad de hablar con alguien, pero no con cualquiera, necesitaba estar con alguien que tuviera algo inteligente que decirme, por eso le llame a Lore, tenía mucho que no hablábamos, algunas semanas tal vez así que sería una ocasión ideal para ponernos al tanto. Le mande un mensaje por medio del Facebook que si quería ir conmigo a dar una vuelta y platicar un rato, que entendería perfectamente si me decía que no, afortunadamente me contesto de inmediato con un “te veo en mi casa en una hora”.


 Con los calores horribles que han hecho últimamente decidí invitarla a un Starbucks ¿cliché? Tal vez, pero un refrescante frapuccino de mango, el clima dentro del local y los cómodos sillones son un combo perfecto ¿Por qué batallar? Además no es la primera vez que lo hacíamos así.

Llegue a su casa y me invito a pasar para ofrecerme un vaso de agua, normalmente contestaría con un típico “no, gracias” para seguir nuestro camino, pero quiero enfatizar el hecho que ha hecho un calor HORRIBLE y cualquier oportunidad que tenga para hidratarme un poco tiene que ser aprovechada. Así que hicimos una entrada rápida, conversamos un poco, salió su roommate Cecilia para unirse a la conversación, la cual tendría meses que no nos encontrábamos, quizás desde aquel concierto en el Escénica en la cual solo nos saludamos y cada quien siguió en su asunto. La plática se puso muy interesante cuando hablábamos de que deberíamos hacer una campaña para defender a las corridas de toros, curiosamente los tres somos muy fanáticos de la tauromaquia.

Se nos paso algo el tiempo así que decidimos irnos, aunque uno lo que menos quiere es estar bajo el sol últimamente no nos cae nada mal un paseo así que Lorena y yo nos fuimos, dimos unas vueltas, paseamos un poco y platicamos y al final ya para las 6 de la tarde llegamos al Starbucks, yo estaba antojado del frapuccino de mango así que tenía que ir a acabar con el antojo.

2 de abril de 2011

Enamorado de una (o tal vez varias) Idea(s)

En esta etapa en la que me encuentro ahorita (y asumo que están por el mismo rango de principios de los 20’s) es bastante común el coqueteo con todo lo que se mueva, mas si eres hombre, ya hemos quedado claro en que las mujeres son más discretas. Hay veces que no solo estas atacando a una o dos sino unas 5 o 6 al mismo tiempo (que por supuesto que yo NO he estado en esa situación, lo digo porque al primo de un amigo le ha pasado) pero a veces no los haces por gusto, es mecánico, sientes que es necesidad, no es que seas mujeriego (u hombreriega) solo eres una persona con mucho corazón (en mi familia hemos hecho últimamente la broma sobre que somos personas con un gran corazón, luego cuento el por qué).

Lo que si pasa bastante también, es que cuando uno es muy enamorado se hace mucho de ideas, vez más una máscara o un personaje que piensas que es la persona, más que la realidad de lo que es. Esto es bastante más común con las mujeres, estas son mas dadas a hacer castillos en el aire y si, ellas si se imaginan una vida entera cuando apenas están conociendo un chavo, nosotros trabajamos diferente, pero no nos excluye del hecho que también nos creamos una imagen de la persona en nuestra cabeza posiblemente diferente a la que en realidad es.

Eso es lo que me he referido en temas como el de la segunda mirada y en el porqué juzgar un libro por su portada puede ser beneficioso si sabes usar esa herramienta sabiamente. Hay cosas como el lenguaje corporal que dicen bastante de una persona sin necesidad que abra la boca, de hecho es un tema que me tiene obsesionado por el momento y por eso he estado haciendo mi investigación sobre como leer a una mujer solo viboreando su cabello, que déjenme decirles va más lenta de lo que esperaba que sería, pero estoy confiado que va a ser la cereza del pastel de esta temporada en el blog..


Lo que quiero llegar con esta entrada es preguntar ¿les ha pasado que se enamoran de una idea más que de la persona? O sea que lo que te atrae de él/ella es mas pensar que “es que es el chico malo” o “es que es una virgencita riega flores” o cosas ya más mafufas como “es que da mucho el estilo bohemio de principio del siglo 20” ¿me explico? Piensas y diseñas todo un personaje en tu cabeza, le das una personalidad, unos gustos y es más, casos extremos hasta diálogos ponen de lo que podría ser sus conversaciones y al final, nada de lo que te habías pensado pasa, o tal vez no todo.

Puede ser como bueno como malo, tal vez encuentras algo mejor de lo que esperabas ¿apoco no es increíble que no esperas mucho de algo o alguien y que te das cuenta que tiene mucho que aportarte? Y también es horrible que esperes mucho de las personas y estas te decepcionan, pero no te preocupes, ese error es muy común, bastante si me preguntan, así que no estás solo en las estadísticas.

Saco esto a relucir porque me pasó no hace mucho, estaba bastante clavado en una idea y no en una persona, tal vez me pasa más seguido de lo que pensaba y por eso me aburro con tanta facilidad. Tal vez no. Dejémoslo en que no porque soy bien awesome. O tal vez es que hay un libro que nunca cerré por completo.

Nos estamos leyendo.
Eslem Torres Eriksson

27 de marzo de 2011

El Amor es como el Vino, NO Todos Mejoran Con El Tiempo

Es inevitable creer que cada relación en la que estamos va a ser para siempre, nos queremos hacer a la idea que por fin hemos encontrado a esa persona con la que vale la pena pasar toda esta vida (y porque no, también la que le sigue) así que nos gusta creer en el amor eterno, el que mejora con los años, el que nunca pierde su hermosura y que con el tiempo solo la aumenta. Algo así como con los vinos, pero hay algo bastante curioso que pasa con estos dos.

Uno de los mitos en el que más caemos los que estamos poco familiarizados con el vino es que si los guardas por mucho tiempo estos mejoran y se vuelven vinos impresionantes y deliciosos (además muy caros). Pues veras, esa es una de las más grandes mentiras a la que nos han expuesto los mitos urbanos que giran alrededor de esta bebida. Es verdad que algunos si lo hacen (y de hecho están diseñados para guardarlos en la cava por largos periodos de tiempo) pero son un porcentaje realmente pequeño.

26 de febrero de 2011

Un Martes Cualquiera

Era un día lluvioso, iba hacia mi departamento. La precipitación era exagerada, esas en las que te da miedo seguir manejando ya que no puedes ver absolutamente nada. Me orille unos momentos para esperar que bajara de intensidad, mientras aprovechaba y ponía ese disco de Ray Charles que escuche en casa de mi novia hacia no mucho tiempo; para mi mala fortuna ese mismo día que escuche este álbum ella y yo terminamos por decisión mía. No era algo que estuviera meditando mucho, mas bien podría asegurar que hasta fue espontaneo, la cosa se dio de la siguiente manera.

Yo llegaba a su casa que se encuentra, cabe destacar, a una hora de la mía. La esperaba como siempre en su sala mientras ella terminaba de arreglarse, para mí ya era normal, nunca en nuestros 8 meses de relación me había tocado que cuando llegara ya estuviera lista, aunque llegara 20 minutos después de la hora acordada. Mientras se seguía alistando le pregunte si podía prender su estéreo, para no aburrirme mientras ella terminaba, antes de que me contestara ya lo estaba encendiendo, en realidad no era pregunta solo era un aviso. Me acerque a la cocina para tomar un vaso de agua, para mi sorpresa lo único que tenia en su refrigerador era media cebolla, yogurt y unas pilas, no me preguntes porque yo también tengo esa duda.

Cuando me volteo ya estaba saliendo de su cuarto, se veía igual que siempre, hermosa para mi, pero la verdad sigo sin entender a día de hoy porque se tarda tanto en alistarse si siempre queda de la misma manera. Apagamos todo y nos fuimos a comer.

Yo ya tenía planeada la tarde, comeríamos en un restaurant que ella le gustaba mucho ir, a mi la verdad me era indiferente aunque no era de mis favoritos, lo que no me gustaba nada de ahí era que los meseros al querer dar un excelente servicio siempre estaban interrumpiendo las conversaciones con su “¿gusta algo mas?” y eso, aunque sea un excelente servicio, me molesta. En fin después de ahí pensaba en llevarla a algún lugar a pasear, quería ir a la pista de hielo ya que los dos somos muy torpes para ello y ver como niñas de abolengo con 7 años pueden lo que para un par de veinteañeros le es un reto.

Para terminar el día esperaba un karaoke bar. Yo canto horrible pero ella canta espectacular, es la forma en que hago que se sienta soñada; aunque a mi también me gusta hacerle segunda y treparme al escenario, aunque a mi de vez en cuando si me gritan que me baje.

Subimos al auto, en el momento exacto en que tome las llaves para encender el coche ella salto en llanto. Me sorprendió lo espontaneo del momento ya que al menos yo no veía una razón para ponerse así, aun no había hecho nada para que estuviera en esa posición. La historia era más o menos así:

Hace dos meses ella había conocido a una persona en su escuela, un compañero el cual le dio unas asesorías para una materia en la cual ella estaba un poco atrasada. El le explico como se debía y le ayudo mucho en otras materias también, ella estaba muy agradecida por lo que lo invito a comer como paga por su ayuda, de hecho ella me lo había comentado y para mi no era ninguna molestia ya que el le estaba ayudando a mi novia y lo menos que podía hacer yo era enojarme por ello. Además que yo no soy del tipo posesivo celoso. Hasta ahí la historia que yo conocía, después de la pequeña remembranza esto fue lo que agrego.

Lo que ella evito contarme fue que esa invitación a cenar fue en casa de ella. Que mezclaba vino, cena y música relajante e involucraba a ellos dos en la misma cama. Y por eso lloraba, porque no podía más con la conciencia.

Lo primero que hice fue salirme del coche, ir a su lado, abrir la puerta y bajarla. No, no era para dejarla ahí e irme enojado, ni para reprocharle algo y hacer una escena en media calle enfrente de su casa, al contrario, me porte de la manera mas educada y la abrace para calmarla, le dije que no pasaba nada, que arreglaríamos las cosas, que se tranquilizara, la verdad la imagen era enternecedora.

¿Y cómo no iba a serlo? Ahí estaba yo, abrazándola diciéndole que no pasaba nada mientras ella lloraba por contarme que me fue infiel una vez, o al menos eso quería creer yo.

La calme y nos regresamos a su casa. Yo no se para que se arreglo tanto si con todo el show que se aventó quedo como si se acabara de levantar, pero bueno eso no me toca juzgarlo a mi. Yo la verdad me encontraba excelente, sorprendentemente no tenia ningún pensamiento de agresividad, enojo, molestia, etcétera. Era un poco fuera del cliché, pero era como si me hubiera contado solo otra cosa más de su día a día, en cierto modo, hasta sentí un alivio. Ya después de tranquilizarla e insistir que todo estaba bien le pedí que fuéramos a comer, que había un porque para cambiar nuestros planes.

Todo tranquilo hasta el restaurant, ordenamos, empezamos a comer y platicar cuando de pronto por mi cabeza paso la idea de porque no me molesto lo que me dijo sobre serme infiel y fue cuando me di cuenta que en realidad no la quería tanto como para molestarme su traición, para ser sincero no la amaba, nunca se lo había dicho pero si la quería, aunque al parecer no tanto como para afectarme el hecho de que me engañara. Pare la conversación que estábamos teniendo y le dije:

“Sabes, creo que lo mejor que podemos hacer ahora es terminar, no creas que es por lo que me dijiste, bueno si pero no es enteramente eso, la verdad no, no estoy molesto ni me siento afectado por lo que hiciste, pero por eso mismo me estoy dando cuenta que la verdad no estoy tan interesado en ti como por lo que veo tu en mi. Por favor no me vayas a odiar, pero creo que lo mejor para ti es que terminemos, no quiero que siga pasando el tiempo y hacer esto inevitablemente pero meses mas tarde, si te quiero pero no como te mereces, creo que yo no corresp…”

En ese momento me echó el vino encima. Y esa es la historia de cómo me aventaron por primera vez una bebida en la cara. Sabes algo, no es tan genial como lo muestran en las películas. Obviamente se paró de la mesa, lagrimeando y con voz cortada, no dijo nada que valiera la pena recordar y me dejo ahí sentado haciendo el ridículo. Pero siendo realista ¿Qué más podía esperar?

La lluvia nunca se calmo, era molesto depender de algo que no puedes controlar en lo absoluto, me importo poco y mejor continúe manejando al fin ¿Qué era lo peor que podía pasar? No estaba más que a algunas calles de mi hogar y sobretodo fue bastante agradable tener un flashback bajo la lluvia, me saco una sonrisa, una historia que en su tiempo me parecía ridícula y penosa ahora me da hasta gusto contarla, claro está he cambiado un poco la historia para hacerla más chistosa, tal vez ya no la recuerdo igual pero al menos ahora puedo ver atrás, reír y decirme a mí mismo “ha que tonto eras en aquellos días”

12 de febrero de 2011

El Amo de Casa o Como un Macho Aprendió a Apreciar a su Mujer

Hace ya unos meses me paso algo bastante curioso en el banco. Estaba haciendo fila para dar un depósito y como es costumbre pues había muchísima gente, como siempre que uno tiene que hacer algo urgente. El que estaba enfrente de mí en la fila hablaba por celular y le decía a su interlocutor que ese fin de semana era navidad, a lo que yo le hice señas que querían decir “no señor no, navidad es hasta el siguiente fin de semana!” lo que al parecer me entendió perfectamente porque corrigió con la persona que estaba del otro lado del teléfono y siguió con su discurso. Después de terminar la llamada se volteo y se puso a platicar conmigo.

Dos cosas que se me hicieron extrañas, primero ¿Qué no se supone que no te permiten usar el celular dentro de un banco? Digo, a mi una vez me hice el ridículo que conteste una llamada mientras estaba en fila y las señoras de la caja me decían que tenía que terminar mi llamada porque sino ellas no podían continuar con las operaciones en su máquina. Bueno y segundo ¿Por qué te pondrías a contarle tu vida a un extraño en la fila del banco? Digo hay mil temas a tratar, pero tu vida personal simplemente es muy random. Pero bueno, si esto no hubiera pasado no tendría esta historia que se me hizo muy interesante.

5 de septiembre de 2010

Razones Para Verte Con Tu Ex

Todos sabemos y hemos experimentado ese incomodo momento que es cuando recién acabas de terminar una relación con tu pareja, y te encuentras en ese limbo de no saber si pueden ser amigos, se tienen que caer mal, vaya la actitud que tomas no es muy segura ya que en realidad no sabes cómo comportarte.

Yo creo que depende mucho de cómo se llevo la relación y sobre todo los motivos y las circunstancias del rompimiento, algunas veces si se puede seguir llevando una amistad (aunque siendo sinceros, no cercana ni de BFF) aunque en su apropiado tiempo, y otras veces siempre uno termina bien decepcionado y no quiere volver a saber nada de la otra persona en su vida.

Ok pero de eso no quiero hablar hoy, porque creo que ya lo hablamos hace tiempo. Y si no pues, nada mas no es el tema del que quiero escribir este día.

Pero bueno, en lo que pasas ese limbo de “no sé si somos amigos o no” y que aun está fresco el momento en que terminaron suele haber 4 razones por las cuales está permitido invitar a tu ex pareja a comer/cenar/pasear. Todas las demás son mal copeadas, así que empecemos.