5 de abril de 2011

La Estela de tu Perfume

Tenía mucha necesidad de hablar con alguien, pero no con cualquiera, necesitaba estar con alguien que tuviera algo inteligente que decirme, por eso le llame a Lore, tenía mucho que no hablábamos, algunas semanas tal vez así que sería una ocasión ideal para ponernos al tanto. Le mande un mensaje por medio del Facebook que si quería ir conmigo a dar una vuelta y platicar un rato, que entendería perfectamente si me decía que no, afortunadamente me contesto de inmediato con un “te veo en mi casa en una hora”.


 Con los calores horribles que han hecho últimamente decidí invitarla a un Starbucks ¿cliché? Tal vez, pero un refrescante frapuccino de mango, el clima dentro del local y los cómodos sillones son un combo perfecto ¿Por qué batallar? Además no es la primera vez que lo hacíamos así.

Llegue a su casa y me invito a pasar para ofrecerme un vaso de agua, normalmente contestaría con un típico “no, gracias” para seguir nuestro camino, pero quiero enfatizar el hecho que ha hecho un calor HORRIBLE y cualquier oportunidad que tenga para hidratarme un poco tiene que ser aprovechada. Así que hicimos una entrada rápida, conversamos un poco, salió su roommate Cecilia para unirse a la conversación, la cual tendría meses que no nos encontrábamos, quizás desde aquel concierto en el Escénica en la cual solo nos saludamos y cada quien siguió en su asunto. La plática se puso muy interesante cuando hablábamos de que deberíamos hacer una campaña para defender a las corridas de toros, curiosamente los tres somos muy fanáticos de la tauromaquia.

Se nos paso algo el tiempo así que decidimos irnos, aunque uno lo que menos quiere es estar bajo el sol últimamente no nos cae nada mal un paseo así que Lorena y yo nos fuimos, dimos unas vueltas, paseamos un poco y platicamos y al final ya para las 6 de la tarde llegamos al Starbucks, yo estaba antojado del frapuccino de mango así que tenía que ir a acabar con el antojo.


Cada quien pidió lo suyo (que quiero aclarar, que me dieron de los vasos viejitos) nos sentamos y seguimos conversando de cosas tanto tribales, como profundas, nuestros planes a futuro, nuestros sueños destrozados y que habíamos hecho últimamente. En un punto de la conversación empezamos a hablar sobre el festival de cine de Guadalajara e hice el comentario que últimamente había estado muy clavado con cortometrajes de animación, de hecho saque el iPod ya que ahí lo traía para cuando tuviera ganas poderlo ver, Lorena se me arrincono y nos pusimos a verlo en el pequeño aparato. Cuando termino, no se cambio de lugar, se quedo ahí acurrucada y seguimos conversando hasta que en un momento me tomo pro sorpresa y me dio un beso de piquito, cual niña de primaria.

Yo quede sorprendido, no lo esperaba ni lo veía venir y tampoco era mi intención recuperar los sentimientos que tuvimos el uno por el otro hace alguno tiempo atrás, yo solo quería salir a platicar con alguien. He ahí el porqué mi sorpresa y porque yo tenía cara de “WTF” con los ojos abiertos mientras todo sucedía. Cuando esta abrió sus ojos y me vio con mi cara de sorpresa se sonrojo, solo alcanzo a decir “disculpa” muchas veces, se paro y salió rumbo a la puerta de salida. Obviamente salía apenada porque, según yo, no era la respuesta que ella esperaba de parte mía. ¿Pero que querían que hiciera? Hay cosas que uno no piensa que van a suceder y no está preparado para ellas, hay cosas que sin que uno quiera llegan e igual no sabes que tienes que hacer. Además yo esa tarde solo quería un frapuccino de mango, no buscaba recuperar una relación vieja y al parecer termine con un drama de esos que valen la pena documentar. Pero déjenme continuar.

Inmediatamente me pare atrás de ella, la tome de la mano para detenerla. Le pedí que no se fuera, ella solo me contesto que lo sentía y siguió su camino. Y bueno me dejo ahí en medio de la cafetería después de lo que yo podía llamar una escena. Ahora yo era el que se sentía apenado pero porque los que estaban ahí se dieron cuenta del show. Tal vez no tenían ni idea de lo que había pasado, sin embargo vieron la ultima parte del dialogo.

Regrese por mis cosas para irme yo también, digo lo último que quería era seguir ahí mientras veía como la gente me observaba. Lo que paso fue que cuando regrese al sillón donde estábamos me encontré que ahí seguía la bolsa de Lorena. La ingenua entre tanto impulso la había dejado, así que lo más correcto era que se la llevara ¿verdad?

También pensé, que se la podía dejar a los chavos del Starbucks, por si ella regresaba, alguna vez ya me había pasado que se me olvidaba ahí mi cartera y al regresar por ella después, amablemente me la regresaban con todo lo que estaba adentro. Pero, y que tal si Lorena no regresaba por ella pensando que yo sería lo suficientemente caballeroso para llevársela a su casa. Así que mejor escribí una nota diciendo que no se preocupara que yo me lleve su bolsa y que se la iba a dejar con Andrea (una amiga mutua que teníamos), por si le daba pena hablar conmigo pues ahí estaba la solución. Se la deje a una de las baristas que estaban atrás del mostrador diciéndole que si venia una chava preguntando por una bolsa se la diera. La muchacha del café me contesto “¿la que venía contigo y que se fue sola?” y de hecho me lo pregunto con una sonrisa picara de esas que quieren saber el chisme, solo le conteste “si, esa mera” claro con una cara de que no podía con la vergüenza y me pase a retirar.

Ahora, yo no quería explicarle a Andrea porque diablos traía la bolsa de Lorena conmigo, así que si alguien tenía que contar la historia era ella, pero antes de dejársela pensé en escribirle una nota y ponérsela dentro de la bolas para que así la leyera ya que estuviera sola, porque obviamente si se la daba a Andrea para que se la entregara esta la iba a leer ¿apoco ustedes no lo harían? En fin solo le escribí (en impecable letra cursiva, para ver más “acá”) que cuando estuviera lista, ya sabía dónde encontrarme (y cuando me refería que ya sabía dónde encontrarme me refería al Twitter o al Facebook).

Llegue con Andrea, le entregue la bolsa y le dije que cuando viera a Lorena se la diera, o que le dijera que ella la tenia si es que no se aparecía pronto. Obligadamente me quería sacar la historia y obviamente no me correspondía a mi contarla así que conteste con el cierre de conversación por excelencia “preguntale a ella”. Y me fui con la esperanza que pronto Lorena y yo nos volviéramos a ver. Saben, no esperaba que algo asi pasara, tampoco era mi intención lograrlo ni mucho menos, en el pasado tuvimos una “relación” (que no me atrevería a llamar formal, porque desde luego, no lo era) pero ahora yo solo quería verla como una amiga, a veces uno es lo único que necesita. Asi que para la otra que tenga ganas de hablar con alguien, voy a la segura con esas personas que se que “no va a pasar nada extraño”. Pero mira, lo mismo pensé de Lorena.

Ahora pasa algo curioso, después de eso la he tenido mucho en mi cabeza y siempre que siento la estela de su perfume pasar cerca de mi, volteo rapidamente, pero nunca ha sido ella. A veces pienso que esta regalando su perfume a todas para que cuando las mujeres pasen me acuerde de ella y solo de ella, y esto termine volviéndome loco. O tal vez solo soy yo el loco por pensar eso. Uno nunca sabe.

Y dato curioso, no se me ha vuelto a antojar un frapuccino de mango desde entonces.

Nos estamos leyendo.
Eslem Torres Eriksson

5 comentarios:

  1. Es curioso como un detalle inesperado despierta cosas que jamas pensamos... y para darle un toque especial al asunto... un perfume... vaya que si... como tu bien lo dices que una ves que sientes su aroma en el momento preciso parece que todos a tu alrededor lo usan... pero asi es esto que le vamos a hacer? =D

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  2. Es una situación muy incómoda; para ambas partes.

    Me ha pasado de manera similar, cuando invito a alguien estrictamente en plan de amigos, se malinterpreta, y me pregunto.. en qué momento dí una falsa señal??

    Y termina en un distanciamiento terrible.. jeje sordeo pues.
    saludos!

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  3. Bueno pandita, no deberías andar quemando gente ¿No te parece?

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  4. Quien ingados le habla a su ex y la invita a un café y espera que no pase algo asi!??!!?!? Ni en las películas!!, un café con una ex siempre es signo de haber que sale (6)

    =)


    Z

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  5. Bueno, soy una persona muy noble, no me cruzaba por la cabeza. Hay momentos que lo unico que uno necesita es una amena platica... pero tuve una enseñanza muy importante, mejor busco personas nuevas con quien platicar, evitas malas interpretaciones.

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